Desde hace ya varios años estamos haciendo planes de trabajo, que nos han ayudado a desarrollar las actividades que creemos son las que Dios desea. Sin duda cada uno de esos planes ha buscado dar en el blanco. Decir que los mismos no nos han sido útiles, que no nos ha bendecido Dios a través de ellos, es un atrevimiento excesivo, o quizás una ignorancia en lo que Dios ha hecho con y entre nosotros hasta hoy.
Pero lo que sí es cierto, es que cada año que pasa, cada experiencia que hemos vivido con Dios en estos años, nos ha hecho comprender que si bien es cierto que Dios, es un Dios de orden, este orden no necesariamente es el orden nuestro. Que si bien es cierto que Dios trabaja sobre planes, no necesariamente son nuestros planes. En fin, no podemos, ni hemos podido encajonar a Dios en nuestros conceptos y estrategias, porque definitivamente Dios todo lo hace conforme a sus designios, esperando nuestro reconocimiento de que su accionar es perfecto, sin que esto sea necesario para tal acción.
En esta oportunidad estamos deseosos de conocer más a Dios, porque observamos que a pesar del tiempo que estamos con Él, es mucho lo que nos falta aún por conocerle, y mucho más deseosos estamos en que Él haga a través de nosotros, más que nosotros ponernos a hacer algo para Él. En realidad, lo que deseamos es que Él sirva o ministre a través de nosotros y no nosotros para Él.
Creemos que podemos conducirnos como iglesia a un encuentro más personal con nuestro Dios, para poder expresarnos como dijo Job, "Ahora te vemos", y de esta manera apropiarnos en una conclusión como la del apóstol Pablo, "¡Qué profundas son las riquezas de Dios, y su sabiduría y entendimiento! Nadie puede explicar sus decisiones, ni llegar a comprender sus caminos. Pues "¿quién conoce la mente del Señor? ¿Quién podrá darle consejos? ¿Quién le ha dado algo antes, para que él tenga que devolvérselo?" Porque todas las cosas vienen de Dios, y existen por él y para él.
|